Estas semanas atrás, hemos estado preparando estos dos pasos de Semana Santa y sus respectivos cofrades.
El primero de ellos, es Jesús Nazareno camino al Calvario y el otro, es la Virgen de la Dolorosa.
La semana santa no es el recuerdo de un hecho histórico cualquiera, es la contemplación del amor de Dios que permite el sacrificio de su Hijo, el dolor de ver a Jesús crucificado, la esperanza de ver a Cristo que vuelve a la vida y el júbilo de su Resurrección.
La Resurrección del Señor nos abre las puertas a la vida eterna, su triunfo sobre la muerte es la victoria definitiva sobre el pecados. Este hecho hace del domingo de Resurrección la celebración más importante de todo el año litúrgico.
A lo largo de esta semana, disfrutaremos de algunas de las procesiones que pasarán al lado de nuestra residencia como por ejemplo la de la borriquita, la entrada triunfal de Jesús o la del Silencio.
