Hemos comenzado la mañana acudiendo a la Eucaristía oficiada por el párroco de Villalpando Don Javier para la imposición de la ceniza a todos los residentes que han asistido a la celebración. No cabía ni un alfiler tal y como se puede ver en las imágenes.

Una vez terminada la Eucaristía, nos hemos puesto los trajes negros y de luto y con el pañuelo en la mano, hemos salido en procesión para llorar a nuestra querida sardina en el día de su entierro.

Una vez bendecida por nuestro «párroco de la residencia» , la hemos quemado y damos comienzo a la temporada de Cuaresma en la residencia.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies